Los actores políticos
La elaboración de las políticas públicas no puede ser un monólogo de los políticos, realmente no lo ha sido nunca, pero es que cada vez lo será menos.

La elaboración de las políticas públicas no puede ser un monólogo de los políticos, realmente no lo ha sido nunca, pero es que cada vez lo será menos.
La nueva gobernanza debe transitar de formas jerárquicas y soberanas hacia modalidades más cooperativas, debe coordinar políticas sectoriales, generar las condiciones para que se adopte innovación tecnológica y social, redefinir incentivos y crear las condiciones para gestionar la complejidad de unos Estados sometidos a una transformación profunda, que sin la participación y colaboración de las organizaciones de la sociedad civil y las empresas no puede por sí solo acometer la transformación, social, política y cultural de este nuevo tiempo.
Necesitamos organismos que ubicados en el presente, puedan analizar y medir el impacto de las decisiones en el futuro, que superan el sesgo del aquí y ahora en el que estamos inmersos y que no solo imaginen el futuro, si no que también lo diseñen.
Es alentador ver a las mujeres liderar un partido político, una empresa o una entidad social, en tiempos de estabilidad o en tiempos de crisis, y tener éxitos en los niveles más altos de responsabilidad. Pero, es significativo que estos relevos se produzcan mayoritariamente en momentos de crisis, y no es menos relevante lo que asegura el “precipicio de cristal”, que una vez arreglado el entuerto que les fue encomendado, el poder volverá a manos masculinas.
Elegir el modo de participación en política, las maneras, los tiempos y la duración es clave para ser efectivo. Facilitar esta participación, canalizarla y darle respuesta es vital si nos preocupa la desafección y la gestión de la frustración.