Políticas de Apoyo a las Familias en Euskadi: análisis y propuestas. Estudio para el seguimiento del Informe del Ararteko de 2014
En 2014 el Ararteko publicó un Informe donde analizó la situación de las políticas de familia en Euskadi. 10 años después, hemos analizado para el Ararteko como han evolucionado las políticas de apoyo a la familia. 10 años caracterizados por un gran cambio, tanto por la composición de los tipos de familia como por la concepción de las políticas de apoyo a la familia que se da desde los poderes públicos:
- Se ha dado un cambio de paradigma: de un enfoque asistencial se ha pasado a una lógica de inversión social, que busca fortalecer las capacidades de las familias como estructuras clave de cohesión social.
- Se ha consolidado un cambio en los modelos de familia que requiere, tanto de reconocimiento jurídico como de nuevas políticas de familia que atiendan a esta diversidad.
- Se ha producido un envejecimiento paulatino de la población, que determina nuevas necesidades que han de ser atendidas. Desde 2022 el cuidado de personas dependientes ya supone un problema mayor que el cuidado de los hijos e hijas, lo que anticipa cuál será la demanda de cuidados de las familias vascas en un contexto de caída de natalidad y de progresivo envejecimiento de la población.s
Destacamos las conclusiones más relevantes que han de marcar el rumbo de las políticas de familia para los próximos años:
1️. Se reduce el tamaño de las familias en la CAE: crecen las familias unipersonales y las compuestas por personas de más de 65 años y disminuyen las nucleares con hijos e hijas. Una tendencia que, previsiblemennte se mantendrá en el futuro.
2️. Las familias monoparentales son el modelo de familia en el que más incide la pobreza y la desigualdad. Su reconocimiento jurídico es indispensable para que se puedan articular las medidas públicas que reviertan esta situación.
3. Aunque se muestran avances en el reconocimiento social de los diferentes tipos de familia se constata que estos no se ven acompañados del correspondiente reconocimiento jurídico. Además, el envejecimiento de la población anticipa nuevas necesidades de cuidados y de recursos.
4. Si bien, el modelo vasco de protección social ha ido incorporando el paradigma de inversión social y ofreciendo una mayor protección a los jóvenes y a las familias con hijos e hijas, el gasto vasco en familia e infancia está todavía lejos del gasto que realizan la mayor parte de los países de la UE.
5. Se requiere de una mayor coordinación e integración de los diferentes tipos de ayuda: las deducciones fiscales en el IRPF, las prestaciones económicas por hijo/hija, desarrolladas con fuerza especialmente en los últimos años (el Gobierno Vasco anuncia, de hecho, una profunda reforma de este sistema para inicios de 2026, que tenderá al aumento de estas ayudas) y las ayudas para familias de rentas bajas con prestaciones específicas o focalizadas (RGI y IMV-CAPI).
6️. Se han producido avances significativos en cuanto a la garantía del derecho a la conciliación y de la corresponsabilidad en los cuidados, pero los cuidados siguen estando altamente feminizados.
7. La vivienda destaca como la mayor preocupación de las familias vascas en 2025, a pesar del marco legal avanzado del que se ha dotado la CAE. La insuficiencia del parque público de vivienda y la ineficacia de las herramientas legales son factores que impiden frenar el alza del coste de la vivienda y aumentar la escasa oferta de vivienda existente para las familias.


