Repasamos los 10 hitos que han hecho del 2025 uno de los años geopolíticos más convulsos de las últimas décadas.
Se consolida el cambio de paradigma en el orden mundial. El marco multilateral y globalista que había dado cierta estabilidad en las últimas décadas deja paso a una lógica más cruda en la que cada actor trata de priorizar su propio poder, seguridad e influencia.
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca acelera esta transición: vuelve la agenda de aranceles, proteccionismo, acuerdos bilaterales hechos a medida e intervencionismo, mientras debilita las instituciones y reglas compartidas. Al mismo tiempo, los conflictos armados se recrudecen, las intervenciones militares se normalizan y las sanciones económicas se consolidan como arma geopolítica. A todo ello se suma un clima político cada vez más polarizado, marcado por la radicalización del discurso, una menor disposición al compromiso y un aumento, tanto del descontento social como del respaldo a proyectos ultraderechistas y autoritarios.
Los diez hitos que han marcado este año no son episodios aislados, sino la expresión de un nuevo escenario más fragmentado, competitivo y violento, en el que la fuerza y el cálculo de poder pesan más que las instituciones comunes y el derecho internacional.


